LOS TRES PRINCIPIOS DE UNA VIDA SANA: ALIMENTACIÓN, EJERCICIO Y… STOP-STRESS

Una vida sana y plena se fundamenta en tres pilares básicos: alimentación, ejercicio y controlar el stress. Desde UrbanPilates os proponemos tres simples hábitos para empezar una vida más sana y plena, y por tanto…más feliz.

ALIMENTARNOS DE FORMA SALUDABLE  HACER EJERCICIO Y CONTROLAR EL STRESS SON LOS PILARES BÁSICOS DE UNA VIDA MÁS SANA Y FELIZ

  1. Reorganiza tu lista de la compra. Una buena dieta, bien estructurada en nutrientes, comienza con una compra saludable. Céntrate en productos frescos y evita los alimentos procesados. La mayor parte de alimentos deben ser verduras y hortalizas, frutas y fibra, más las proteínas necesarias que nos aportan la carne y pescado. Utilizar técnicas culinarias como el cocinado al vapor, el wok, la plancha, el papillote o el horno va a ser fundamental para hacer más sana nuestra dieta. Bebe mucha agua y limita el consumo de refrescos y alcohol. Ingerimos una enorme cantidad de “calorías tontas” e innecesarias a través de los refrescos y el alcohol, por lo que hay que limitar su consumo y reemplazarlo por zumos naturales, té, etc. Evita también la sal y el azúcar. Un exceso de azúcar contribuye a la obesidad y un exceso de sal alimenta los procesos hipertensivos. El agua debe ser la bebida principal.

 

  1. Haz ejercicio a diario. No tienes porque elegir un deporte agotador. Con 30 ó 40 minutos diarios de actividad física es suficiente. Andar conscientemente, con técnicas de “power walking” o practicar actividades como Pilates, son fundamentales para llevar una vida más sana. O simplemente subir escaleras o ir al trabajo andando o en bici.

 

  1. Reduce el estrés y descansa. Un exceso de estrés nos lleva al cansancio crónico y a no ser felices, algo muy importante si queremos tener una vida saldable. Intenta reducir al mínimo tu nivel de estrés mejorando tus hábitos y horarios de descanso, aprendiendo técnicas de relajación, meditación, control respiratorio o resiliencia, o compartimentando mejor los distintos ámbitos de tu vida, de tal manera que “no te lleves el trabajo a casa”, por ejemplo.

Estos hábitos no son tan complicados y no requieren que demos un giro de 180 grados a nuestra vida. Podemos empezar a practicarlos poco a poco comenzando por prestar un poco de atención a nuestra vida y a lo que nos proponemos.

Prácticas como el Pilates nos pueden ayudar en este camino, ya que desde el punto de vista físico nos aporta vitalidad y fuerza, agilidad y coordinación de los movimientos, corrección de hábitos posturales perjudiciales y reducción de los dolores de espalda o articulaciones contribuyendo a una figura mucho más estilizada. Desde un ángulo psíquico-emocional, el Pilates nos ayuda a un mejor autoconocimiento del cuerpo y a reducir el nivel de estrés y tensión emocional a través del control de la respiración, de la autoconsciencia y de la concentración.