LA EFICACIA DEL PILATES PARA ALIVIAR LOS DOLORES CRÓNICOS

Determinado tipo de ejercicios, realizados adecuadamente y con una supervisión profesional especializada, puedan ayudar a reducir el dolor y a aumentar la sensación de bienestar. En este sentido, el Pilates para aliviar los dolores crónicos es uno de los ejercicios altamente recomendables en dolencias como la fibromialgia o la artritis reumatoide.

ESTAR ACTIVO AYUDA TENER UNA MEJOR SALUD, INCLUSO CON ENFERMEDADES QUE IMPLICAN DOLORES CRÓNICOS.

No podemos decir que el ejercicio en general sea bueno para los dolores crónicos, pero algunos ejercicios de baja intensidad como el Pilates pueden ayudarnos en gran medida a paliar el dolor crónico provocado por enfermedades como la fibromialgia o la artritis reumatoide, el síndrome de fatiga crónica o la endometriosis.

El Pilates para aliviar los dolores crónicos es eficaz  en la medida que ayuda a fortalecer la mente y el cuerpo. En un estudio reciente, investigadores italianos encontraron una mejor fuerza y ​​estabilidad del núcleo, postura y equilibrio, y menos síntomas de dolor en personas con dolor lumbar que acudieron a clases de Pilates tres veces a la semana durante 14 semanas. En un estudio anterior, los mismos investigadores encontraron que participar en clases de Pilates redujo el dolor de espalda más que otras intervenciones con un mínimo de ejercicio físico.

Una cuestión que considerar en este punto es que es importante hacer los ejercicios con instructores de Pilates profesionales que conozcan el problema y que sean capaces de adaptar los ejercicios y dar claras pautas de adaptación.

Estar activo ayuda tener una mejor salud, incluso con enfermedades que implican dolores crónicos. Por mucha limitación que se tenga, una vez superado el miedo o esfuerzo inicial (que no cabe duda que es grande), el resultado tras el ejercicio merece la pena. En realidad, reposar no ayuda, sino todo lo contrario. Esto es así porque el cuerpo, al estar en una posición donde no dejas que se mueva o esté inactivo constantemente, comienza a funcionar peor. La calidad de vida se ve afectada y se crea el caldo de cultivo ideal para la aparición de la ansiedad y la depresión.

La espiral del dolor

El dolor es un fenómeno complejo. Normalmente, cuando te haces daño, tu cuerpo responde automáticamente estimulando los receptores de dolor que liberan sustancias químicas. Estas sustancias químicas llevan mensajes directamente a la médula espinal, que luego transmiten esos mensajes de dolor al cerebro.

Pero para aquellos que experimentan dolor crónico, el proceso de dolor es diferente. El dolor crónico parece afectar el sistema nervioso central, que puede volverse demasiado sensible al dolor. Las investigaciones muestran que aquellos que experimentan dolor crónico pueden tener una neuroplasticidad alterada, es decir, que la capacidad de su cerebro para cambiar con la experiencia y el uso se ve afectada. Esto implica que las células nerviosas se vuelven tan sensibles que el cerebro percibe incluso como doloroso incluso una suave caricia. Esta percepción del dolor deja una huella en el cerebro, lo que significa que con el tiempo, el cerebro siente dolor crónico y persistente con más intensidad.