PRACTICAR PILATES TRAS SUPERAR UN CÁNCER PARA MEJORAR LA CALIDAD DE VIDA

Cada vez son más las investigaciones de oncólogos y especialistas que recomiendan la práctica del Pilates como método de entrenamiento tras superar un cáncer, junto a un estilo de vida y nutrición saludable. De hecho, la creación de programas específicos de Pilates están mejorando la calidad de vida de las personas que han superado esta enfermedad.

Los beneficios físicos y psicológicos de Pilates tras superar un cáncer pueden ayudar en la rehabilitación y recuperación de las personas que han pasado por esta enfermedad. Tras el tratamiento, las personas que han superado un cáncer suelen presentar debilidad muscular, limitación de movimiento y dolor. Los ejercicios de Pilates tras superar un tumor permiten que estas personas se relajen y realicen ejercicios en posiciones cómodas, como la postura decúbito supino, de manera que la reintroducción del movimiento se puede realizar de manera gradual y segura.

Entre los beneficios fisiológicos del Pilates destacan la mejora de la fuerza y ​​la resistencia muscular, la mejora de la postura, el aumento rango de movimiento y una mejor capacidad para realizar actividades de la vida diaria.

También son importantes los beneficios psicológicos como la elevación del estado de ánimo, la mejora de la conciencia corporal y el encuentro de un enfoque renovado en el bienestar, así como una menor dependencia de los demás para llevar a cabo tareas corrientes.

Los beneficios del Pilates tras superar un cáncer de mama

Un importante ensayo clínico aleatorizado de 11 años de seguimiento, realizado por científicos de la Universidad de Ohio (EE.UU.), afirmaba que, en los últimos años, el papel de las intervenciones psicológicas sobre parámetros como la supervivencia, la recurrencia o el desarrollo de segundos tumores se vinculan al fomento de estilos de vida saludables relacionados dieta, ejercicio y reducción de hábitos nocivos como fumar.

Recientemente, el Grupo Español de Pacientes con Cáncer (GEPAC) desarrolló el primer programa de rehabilitación para supervivientes de cáncer de mama a través del Pilates en España. Entre los objetivos del programa destacan la mejora de la movilidad en brazos y hombros, la prevención del linfedema tras la cirugía y los tratamientos, el aumento del bienestar físico y emocional y, en general, la mejora la calidad de vida de las mujeres que han tenido un cáncer de mama.